sábado, 17 de agosto de 2013
Inspiraciones de la Luna.
viernes, 16 de agosto de 2013
El conquistador del cielo.
Lo meditó un par de días, tres o cuatro ¡No lo sé! Supo que no esperaría que el tiempo decidiera por él, solo se fue. Tomó la mochila en que algunas veces transportó las cosas más importantes de su vida y empacó algunos "amigos"para el viaje: un libro, unos papeles y un puñado de recuerdos de esos que llaman fotografías. Su objetivo sería conquistar el cielo aquella tarde, hablaría con las nubes y les confesaría sus más íntimos secretos… sus amores, sus alegrías, sus ilusiones y pasiones. Ellas entenderían, se decía, ¿Para que sirven las nubes sino para escuchar secretos que nadie más sabía? El tiempo fue su aliado pues no sintió que pasaba, simplemente allí estaba. No sintió sorpresa ante la espectacular imagen que sus ojos contemplaban, sentía que todo aquello ya le pertenecía… el tiempo, el viento, las nubes, la vida… Todo le pertenecía.
Escuchó murmullos que a su espalda preguntaban acerca del intruso que llegaba. Sin pretender ignorarlos tomó el sillón que las aves prepararon con delicadeza para el recién llegado y se dispuso a narrar entre versos y prosas todos los acontecimientos que habían ocurrido desde su último encuentro. Se dio cuenta que no le recordaban, pero no leimportó, siguió narrando pausadamente y observó como todo cambiaba a su alrededor. Lo estaba consiguiendo. Sintió que encajaba perfectamente con la nada y el vacío cuando les dijo: "Todo esto es mío".
La noche llegó callada y se sentó a su lado, a ella le contó sobre sus momentos más apasionados. Logró que la luna se ruborizara y que más de una estrella suspirara al escuchar sus aventuras pasadas. El tiempo volvió a ser su aliado.
Por momentos pensó que la despedida había tomado vacaciones, más se equivocaba. Lo esperaba a la puerta sintiéndose culpable del trabajo que, antes de aquel momento, con indiferencia realizaba. Él le otorgó una mirada compasiva y se puso de pie. No quería hacerla sentir como una intrusa usurpadora de la dicha que le embargaba, saldría con la misma gallardía con la que había llegado.
Lágrimas y sonrisas adornaron su partida. Les prometió a todos que volvería ¿Cuándo? Eso no lo sabía. Pero volvería.
A nadie contó que aquel fue el día, la tarde y la noche, que el cielo fue por él conquistado.Simplemente los deseos.
Simplemente los deseos que no hablan por no sentir que predicen lo contrario a sus anhelos.
Sonrisa inocente que penetra la distancia y llega al oído del destino.
Suspiro extraviado que desanda caminos que en otros tiempos fueron conocidos.
Solamente los deseos que nada dicen pues no importa si piensan, si se quedan, si no existen.
Nadie les preguntará si llevan miel o sal, si tienen frío o calor... si de verdad han conocido el amor.
Nadie inventará sorpresas transformadas en globos de fiestas solo para decirles que esta es una vida cierta.
Seguirán callados viviendo un idilio permanente con la vida.
Permanecerán en silencio deseando que nada de lo que sienten es mentira.
Simplemente los deseos de la vida.
martes, 16 de julio de 2013
Pa' Santo Domingo.
¡Jesucristo es el camino, la verdad y la vida!
Se acabó.
Tus ojos.
Hice magia para ti.
Hice magia para ti, te hice nueva. Tomé agua, agua bendita y quité de ti la sal, quité de ti la arena. Con mis manos lavé tu cara y desenredé tu pelo, con esponja suave y delicada lavé tus hombros, tu cuello, con enjuagues que semejaban caricias, dulces caricias. Hice magia para ti, te hice nueva.
Tus pies tomé entre mis dedos con tanta suavidad como hice con tu pelo. lavé tus piernas, tus rodillas, perfumé tu cuerpo entero.
Te mostré de la vida los placeres que antes no habías conocido, tus propios labios lo confesaron a mis oídos. Me hice amigo de tus amigos y a tus enemigos los hice míos. Te saqué de la tierra, te llevé al cielo, mostrarte los astros y el universo fue tan sólo un juego. Sí, hice magia para ti, te hice nueva.
Te llevé al lugar más alto que habías soñado sin dejarte mirar siquiera los espinos que de tus rosas había arrancado y sin querer volver a sermago, para ti lo fui. transformándote en joya, cuan alquimista entregado, para que fueras joya de soberbia belleza que me perteneciera,¡Mago ingenuo era!. más que reina, más que diosa, más que todo. Hice magia para ti, te hice nueva.
Soñé con disfrutar eternamente tus deleites, los mismos que para ti había creado, quize beber tu sudor, bañarme en tu fuente, acariciar tu pelo delicado y sumergirme en tus poros perfumados. Entonces vi tu trono, todos te admiraban, entonces vi tu altar como si viera la nada. Eran tus sueños, no los míos. Para ti los había creado. Leí tus labios, me perdía en tus ojos, estaba claro… me habías olvidado. Desde entonces nunca más he vuelto a ser mago.
miércoles, 10 de abril de 2013
Merengue: identidad musical dominicana.
El merengue es la identidad musical del pueblo dominicano. También es parte muy íntima y personal de mi gusto musical… No lo puedo negar. De pequeño escuchaba varios géneros musicales pero solamente el merengue provocaba que interrumpiera cualquier cosa para ponerme a bailar. Cuco Valoy, Cheché Abreu, Joseíto Mateo, Félix del Rosario, Wilfrido Vargas, Andrés de Jesús, Luis Ovalles, Dioni Fernández, Rasputín, entre muchos otros merengueros, han impregnado mi existencia de sabor musical indeleble. Sin embargo fue Johnny Ventura quien logró principalmente que mi atención se centrara hacia el merengue en primer lugar desplazando a los otros géneros musicales a un segundo plano dentro de mis gustos personales. En la época de los años ochenta, el merengue recibió una inyección de sangre nueva que transformó toda la geografía nacional en una sola fiesta merenguera. Hasta entonces las emisoras de radio tocaban todos los géneros. El impulso del merengue obligó a los productores radiales a crear emisoras exclusivamente para merengueros, algunas combinaban este ritmo con otros géneros tropicales como la salsa, la lambada o la cumbia, pero ninguno podía compararse con el merengue. Las orquestas que impusieron nuevos estilos y fusiones dentro del ámbito merenguero competían cerradamente con los combos tradicionales. Bonny Cepeda, Koqui Acosta, los Kenton, Jochy Hernández, Aramis Camilo, la Orquesta Joven, Sergio Vargas, Peter Cruz, Álex Bueno, Carlos David, Ray Polanco, los hermanos Rosario, Sandy Reyes, Fernandito Villalona, Ruby Pérez, la Familia Andrés, y varias otras orquestas, tenían como característica principal que sus integrantes eran gente joven, dispuesta a experimentar nuevas fusiones, y sobre todo porque se apoyaron en el merengue romántico, suave y melodioso. Eran todos buenos, pero mi favorito era Ramón Orlando Valoy y su Orquesta Internacional. Ahí se pararon las aguas.
Si tengo que resumir lo que más me gusta del merengue sería sencillo: los Rosario, Toño y Rafa; Fernando Villalona; y Wilfrido Vargas. Pero los dos primeros lugares son definitivamente para Johnny Ventura y Ramón Orlando Valoy. Sin ellos dos mi biblioteca musical no está completa.