viernes, 14 de agosto de 2020

Viajera Inspiración.

¿Qué si salí a buscarte?, ¿por qué preguntas si sabes la respuesta? He dejado de hacerlo desde hace tanto tiempo que ya nada me inquieta. Así eres tú, te vas y llegas sin avisar… ¡ni la brisa te iguala! Tomas desprevenidos a mis sentidos… sentado en la cama, entre la espalda y la pared se interpone la almohada. Miro hacia la apertura de la puerta esperando encontrar nada y ahí estabas… imponente como siempre. Comienzas a dictar, decretos en prosas, dictámenes pintados de métricas y rimas… ¡carcajadas victoriosas!, estremecedoras… cuan sonido producido por cascadas cuyos torrentes verticales caerán irremisiblemente sin que lo impida nada. Te escucho, luego escribo. Cero racionalizaciones privadas e insolicitadas que ignorarás de todas maneras, así que escribo lo que quieras. ¿Qué si me interesa saber cuánto durarás? Son respuestas que ignoras… que no sabes… que nunca sabrás. Satisface mis dedos rozar con sus yemas las impresiones de tus secuelas después de tanta espera. Levantas el dique conocido, ese que aislará el pasado, las tareas pendientes, las faenas permanentes, y el incierto futuro que ve derrumbados sus planes se posterga en la mente. Quedamos solos tú y yo como tantas otras veces, solos los dos. Tú dictas y yo escribo. ¿Una pregunta más?, ¿qué si pienso que eres parte de mi destino?, pues te contesto, sí, siempre estoy a gusto contigo.

lunes, 10 de agosto de 2020

¿Por qué no aplaudiste?

Si te avergüenzan esas acciones que tildas de indecorosas, ¿por qué no aplaudiste cuando el chico realizó todas las otras cosas? Cuando bailó, cuando cantó, comió o bebió. Todo eso estaba bien, ¡Debiste ponerle cien! Dime ahora, ¿por qué no aplaudiste también? Pero… si no eran importantes, si no tenían tanto valor, ¿por qué habrían de tenerlo ahora las que calificas violaciones del pudor? ¡Ah, entiendo!… te sientes por encima del bien y del mal, te admiras sobremanera y puedes juzgar lo que quieras… ¡Cuánta infinita comprensión alberga tu cerebro iluminado por los bombillos de linternas con baterías desgastadas! Y ahora, ¿por qué miras?, ¿qué no has entendido nada? Sí, de eso se trataba, tan sólo lucubrabas. ni tus aplausos, ni tus vergüenzas, ni tus acciones u omisiones… ninguna valía nada.

Luces y sombras.


Inseparables e imperturbables caminan la una junto a la otra, a veces delante y detrás,a veces a la izquierda o a la derecha, pero siempre juntas, siempre unidas. La una escucha hablar sobre la otra y no le cuenta lo que escuchó pues carece de sentido pretender atravesar el fino pero irrompible lienzo que las separa. Sus bordes se rozan sin hablar, la una estará bien cuando la otra esté mal y a ninguna le importará lo que habrá de pasar. Mejor así, en eso están de acuerdo, mejor vivir tan unidamente separadas, tan cercanamente distanciadas… tan cerca y tan lejos. Así fueron creadas, antagonistas hermanas, dicotomía incomprendida, inexplicada verdad que antes del hombre existía. Y ella llegó y Él vio que era bueno, así que se quedó. No disminuyó la esencia de la otra, no la minimizó, tampoco la opacó. Su vida cobró mayor sentido cuando ella llegó, y desde entonces caminan juntas las dos, inseparables, imperturbables, a veces delante y detrás de cada cual o a la izquierda o a la derecha, ¿qué más da?… nadie las separará.

miércoles, 29 de julio de 2020

Sólo ella y más nada.

Pues la mente puede hacer jugadas inesperadas, si confundes atajos y veredas creando en el cerebro un crucigrama… creyendo que has logrado conducirte por senderos conocidos al extraviar los caminos. Entonces sí tiene sentido que sienta aturdido el contenido de la cavidad craneal cuando en ella invierto todo mi pensar. Y a lo mejor siento frío e intermitentes desvaríos al solucionar los dilemas que concluyen en hacer suyo todo lo que creí mío. Poco importa tener nada si es tan hermosa la dama que inhibe los amores que la vida me otorgaba y luego dice que es y será para siempre sólo ella y más nada. Supuestamente era así: yo todo para una y una sola para mí. Supuestamente sí. Extraños supuestos que tardan en llegar a pretender suprimir fijaciones enmarcadas y decir otra vez.. sólo ella y más nada. Resistirme no puedo si no quiero y puedo si quiero, como si fuera la vida sólo un juego que incita incesantemente a desear olvidar lo que deseo para siempre recordar. Si hasta Pablo dijo hago lo que no quiero, y comienza la lucha sin final, acciones y omisiones, ¡bárbaras cosas vanas! Una margarita deshojada, me amaba, no me amaba, me amaba… y queda la verdad que no puede ser cuestionada: ¡Sólo ella y más nada!

jueves, 2 de julio de 2020

El bien para la humanidad.

El día que decidamos entender que lo único verdaderamente valioso que existe es amar la creación y cuidarla, comenzando por nuestros semejantes e incluyendo el planeta en que vivimos, ese día seremos suficientemente inteligentes para avanzar hacia un destino mejor. Podremos vencer y erradicar del mundo las enfermedades porque los cerebros más brillantes de la humanidad trabajarán unidos para que así suceda y dejaremos atrás la competencia por ejercer el dominio los unos sobre los otros; conquistaremos el universo y podremos viajar a otras galaxias sin obstáculos ni dificultades, encontrando planetas similares al nuestro y tierra fértil y abundante sobre la cual sembrar una nueva vida para la humanidad; elevaremos el nivel espiritual del hombre y el bien reinará con poder sobre nuestros corazones, tendremos corazones limpios y sinceros y será natural amarnos y vivir sin envidias ni rencores. Podemos comenzar hoy mismo, en este instante… Por el día de hoy, sólo por hoy, desea el bien a tu prójimo, incluso a aquellos que has creído que te desean el mal. Bendice a todo el que llega a tu pensamiento, a todo el que hables o escuches, bendice a la humanidad y desea en tu corazón que los seres humanos comencemos a amarnos con sinceridad. Hazlo por el día de hoy, con tu mente y tu corazón, piensa solamente en el amor y regala una sonrisa sincera, llena tu vida de amor y compártelo con todos los demás. ¡Decidamos el bien para la humanidad!

sábado, 16 de mayo de 2020

Un millón de planes para mí.

Dentro de mi filosofía de vida está el ejercer mi derecho inalienable de elegir la forma en que entiendo que me conviene vivir, es una conveniencia flexible, adaptativa, variada y limitada sólo por la prudencia, el respeto al derecho ajeno, y, no siempre, la cordura. Una de las prerrogativas que gracias a Dios me he concedido es la de crear un portafolio personal con un millón de planes que algún día pretendo realizar. Sí, yo sé que una sola vida no será suficiente para llevarlos a cabo, pero eso es lo de menos, vivo un día a la vez y en este día sólo puedo hacer lo que Dios, el tiempo, la vida y mi disposición me permitan hacer. Son planes acordes con mi paz interior, porque sé que solamente podré hacer aquellos que me sea permitido hacer; Aferrarme a algunos de esos planes no es una opción porque necesito plena libertad de acción y pensamiento para llevar a cabo los que tengo al alcance de mi mano. Son prioritarios los que considero más viables y que puedan brindar aportes o beneficios a la vida en sentido general: buscando amar a mi prójimo como a mí mismo me amo. Amar a Dios y ser feliz son mis más tangibles realidades y por lo tanto no son planes, lo dicho: son mis realidades. Mientras tanto, en este día pondré lo mejor de mí en seguir construyendo las posibilidades para la elaboración oportuna de mi millón de planes.

viernes, 8 de mayo de 2020

Te amaré más todavía.



Soy sincero cuando digo que en el amor siempre he creído.
Soy honesto cuando exclamo que tan sólo a ti te amo.
El mundo insistía en demostrar que el amor ya no existía.
No dudé cariño de mi vida, sabía que tú llegarías.
Mentiras que entretenían pero no me confundían…. Mi alma por ti vivía.
La certeza de saberte, la sensación de estremecerme al sentirte.
Jamás pude haber dudado de que la vida a tu lado por siempre iba a sonreírme.
Y hoy que tengo tu sonrisa, que el mundo ha vuelto a creer en el amor… hoy que crece lo que siento y te amo con mi alma, mi corazón y mis pensamientos… quiero asegurarte vida mía que te amaré hasta el final de los tiempos.
Si un día no queda tiempo, si un día no queda en la tierra vida, si el Señor me lo permite te amaré más todavía.

sábado, 2 de mayo de 2020

La felicidad está en todos lados.

El estado natural del ser es exactamente el que los hombres denominan "felicidad". Está en cada pequeña partícula que compone la existencia, es imprescindible para la vida… es la misma vida. La felicidad es tan inherente al ser que aún los más pesimistas de entre los hombres admiten y reconocen que, según sus propias opiniones, la felicidad es efímera, lo cual quiere decir que ellos ya la han conocido de cerca… sólo que no se dan cuenta que hablan de ese modo sobre la felicidad porque siempre ha estado presente en sus vidas, porque la han visto de cerca, porque la felicidad es parte de sus rutinas. Algunos piensan que deben buscar una excusa justificativa de sus desaciertos e inconformidades y encuentran en la felicidad, amiga incondicional que siempre está presente, al blanco perfecto sobre quien depositar las faltas que pueden haber cometido. Entonces dicen que la felicidad es pasajera, que no existe, que es difícil de encontrar. La felicidad está en todos lados y no hay que buscarla, porque siempre está.