domingo, 19 de febrero de 2023

Profunda sabiduría.

El capítulo ocho del libro de Proverbios, al igual que otros del mismo libro, habla de la sabiduría. En el mismo, la propia sabiduría habla de sí misma al asegurar que estaba presente antes de que la tierra y el universo fueran fundados… así de profunda es la sabiduría. Dice que encontrarla es hallar la vida y aborrecerla es amar la muerte. Otro punto que señala es que la sabiduría está al lado de la sagacidad y la discreción. Entonces, hay que tener, procurar obtener, conocimiento sobre esos dos atributos.  

Al término de examinar este libro, debo admitir que cada vez que lo leo entiendo cosas nuevas o al menos siento que son enseñanzas que hay que actualizar constantemente porque de lo contrario, si no son aplicadas a la vida, se van desvaneciendo en el tiempo y luego sientes que nunca las has estudiado de tan profundas que son. ¡Un libro demasiado profundo! 


viernes, 17 de febrero de 2023

David, según el corazón de Dios.

El rey David, en un momento en que ha debido abandonar el reino por la traición de su hijo Absalón, pide al Señor misericordia y que lo juzgue conforme a sus hechos, pero no exige ni reclama por creerse más justo y digno que lo que está recibiendo. Esto puede leerse en el capítulo siete del libro de Salmos, que muestra lo que es, según mi parecer, la manera idónea de pedir el auxilio de Dios en tiempos de angustia, en contraposición a lo que leemos en el libro de Job, en el que Job exige y demanda, reclamando ser justo y no merecer lo que ha obtenido. Incluso, lo que acontecía a David es el resultado de la traición que hizo a uno de sus valientes llamado Urías, cuya esposa Betsabé fue llamada a palacio por David para acostarse con ella mientras Urías estaba en medio de la batalla defendiendo el reino.

Reflexionando sobre esta comparación de Job y David pienso que el Señor hace las cosas por el bien de nuestra salvación, para nuestro crecimiento espiritual como una humanidad que fue creada para elevar su condición a un nivel superior. También pienso que, sin importar cuan rectos y justos puedan ser los hombres, siempre tendrá el Señor evidencias de nuestro accionar que serían suficientes para declararnos culpables y merecedores de castigos, pero su misericordia nos mantiene a salvo y su perdón nos redime.

Dos hombres de Dios; Job y David, uno exigía explicación de sus calamidades y el otro aceptaba estoicamente el designio de su Creador, pero solamente Job fue reprobado en su accionar mientras que de David se dice en la biblia que era un hombre según el corazón de Dios (1 Samuel 13:14; Hechos 13:22), todo a pesar de haber sido un hombre de guerra y haber incurrido en muchos errores humanos. Porque Dios ve con buenos ojos a los que aceptan la corrección que llega de sus manos. 

 


jueves, 29 de julio de 2021

¡HASTA SIEMPRE PAPÁ VENTURA!

    Vivirás por siempre en el corazón de todos los merengueros y del pueblo dominicano entero.



domingo, 15 de noviembre de 2020

Cosas sin tiempo y tiempo sin cosas.

En ocasiones la gente acumula tanto, almacena excesivamente, y luego no sabe qué hacer con esas cosas ni les da el tiempo para pensar en cómo usarlas. En el otro extremo está la gente que nunca ha tenido cosas y sólo tiene tiempo para pensar en el momento en que pueda tener tantas cosas que se vea precisado a almacenarlas.  Unos pensando sólo en poder guardar, otros pensando sólo en cómo usar lo que han guardado…¡Qué barbaridad! ¡Cosa de gente que no sabe pensar! 

Existe un tercer grupo de personas, son las personas felices: aprecian lo que tienen sin importar lo mucho o lo poco, invierten su tiempo sabiamente en crecer cada día y en ser mejores personas hoy de lo que fueron ayer, las cosas que le importan son las que está usando ahora mismo y el tiempo lo aprovechan haciendo lo que son capaces de hacer hoy. Valoran la vida en su justa dimensión… saben vivir. A esa gente nunca le sobra ni le falta nada… tienen la vida para vivirla y eso les otorga plenitud. ¿Qué tipo de persona eres tú?



lunes, 19 de octubre de 2020

El placer de ser hombre.

La naturaleza es el único gobierno perfecto que encontraremos en la historia de la humanidad en el planeta Tierra, por lo menos, concediendo a la humanidad el beneficio de la duda, es el único gobierno perfecto que hasta ahora el hombre ha conocido. Perfecto porque devuelve al sujeto aquellos beneficios provenientes del cumplimiento de sus obligaciones naturales. En este gobierno natural los roles están claramente designados: roles para el hombre y roles para la mujer, porque existen solamente esos dos sexos: masculino y femenino. Sujetándonos a lo conocido y libre de especulaciones, ser hombre conlleva una serie de exigencias impostergables e intransferibles que deben ser cumplidas por todo aquel que nació varón. Exigencias que causan placer a los hombres que se sienten agradecidos de tener la excelsa oportunidad de poder cumplirlas: mantener su masculinidad, otorgar cariño y protección a su pareja y a sus hijos, contribuir al mantenimiento y mejoramiento de la calidad existencial de su entorno… cuidar su ambiente. En este último mandato va implicado hasta cierto grado el que velemos por la integridad holística de nuestros parientes y relacionados. Está prohibido para el hombre abusar de aquellos a quiénes debe proteger (familia, entorno, su propio ser). Proteger significa cuidar, no maltratar; significa proveer, no explotar; implica dar amor, no maltrato ni descuido; conlleva ser desprendido con el ser querido, no avaro ni ambiciosamente desmedido; ser espléndido, nunca egoísta ni tacaño; ser atento y saber escuchar, jamás descuidado ni negligente. Un verdadero hombre es amoroso con sus hijos, con sus padres, y sobre todo con su mujer. ¡Ser hombre es un placer!


martes, 8 de septiembre de 2020

Destino galletas.


Desde que llegó a la casa en una de las bolsas plásticas de supermercado supe que sería inevitable nuestro encuentro... y así sucedió. Se pasó la noche entera llamándome en la distancia mientras yo procuraba escribir lo más rápido posible la tarea que tenía encomendada. A media madrugada ocurrió lo que tantas otras veces ha sucedido: me puse de pie con la excusa de estirar un poco mis piernas y brazos, fui al baño sin intenciones específicas y al salir vacilé un poco, haciendo un giro imprevisto y...allí iba yo rumbo a la cocina... abrí la alacena y extraje aquel paquete en forma de tubo que se anunciaba como una de esas galletas dulces redondas que por no ser tan voluminosas tienden a engañar al que se atreve a consumirlas y... sí... ya puedes deducir el final. Al principio fueron sólo dos, una confirmación de mis sospechas, luego otras dos para recordar con exactitud lo que sentía en la infancia al consumirlas, aunque nunca fueron de mis favoritas, luego otras dos porque la sensación fue agradable, para celebrar... y otras dos para decidirme a cerrar el paquete y no regresar allí en par de días. Sí eso es lo que haría. Al menos eso era en teoría. Volví a escribir, más entusiasmado que antes, estuve a punto de abandonar pero seguí hasta el próximo capítulo... ¡Cuánto esfuerzo! Eso merecía un premio, así que fui de nuevo a la cocina y  retiré el resto del paquete de galletas que había dejado estratégicamente más cerca que antes, encima de la nevera, al lado de la puerta de la cocina. Me retiré sigiloso a la habitación, como no queriendo despertar sospecha del accionar subrepticio en que había incurrido y...aquí estoy dedicando unas líneas a las galletas que hicieron posible que terminara mis estudios esta madrugada.          

domingo, 23 de agosto de 2020

Ingratas Ilusiones.


Supe desde siempre lo efímero que sería amarte como lo hacía: fiebres encendidas,pasiones desmedidas, infinita locura incandescente… ¡Ya no ama así la gente! Intenté ignorarlo, solamente obviarlo, borrarlo del espacio individual en que la vida me permite pensar… ¡Vanas pretensiones! Latente y sigiloso asechaba el destino que nos esperaba. Por eso te amé así, haciendo del frenesí monotonía desvaneciente de todo vestigio de pudor almacenado en tu piel… ¡tu dulce piel de mujer! Y te adoré de veras, qué importa si tus dudas se apoderan de tus sienes    que fueron tan mías… eso también lo sabía. Soñarías despierta no queriendo abrir los ojos, ilusionando anhelar tener control para no sufrir la fría despedida, mientras tu alma enamorada se enrollaba en ese lazo de garantía de lo que yo te quería. Si lo hubieras creído podrías tenerme contigo todavía... pero no lo creías. Extraña dicotomía la tuya y la mía. Amándote sabiendo que un día me marcharía… amándome creyendo que no me merecías… y el desenlace esperado… ingratas ilusiones han quedado: pasos en direcciones opuestas a la llama que los unía. Incendio que nadie vio apagarse, cenizas que nadie recogió… al extremo de la historia… ninguno de los dos supimos lo que pasó.

viernes, 14 de agosto de 2020

Viajera Inspiración.

¿Qué si salí a buscarte?, ¿por qué preguntas si sabes la respuesta? He dejado de hacerlo desde hace tanto tiempo que ya nada me inquieta. Así eres tú, te vas y llegas sin avisar… ¡ni la brisa te iguala! Tomas desprevenidos a mis sentidos… sentado en la cama, entre la espalda y la pared se interpone la almohada. Miro hacia la apertura de la puerta esperando encontrar nada y ahí estabas… imponente como siempre. Comienzas a dictar, decretos en prosas, dictámenes pintados de métricas y rimas… ¡carcajadas victoriosas!, estremecedoras… cuan sonido producido por cascadas cuyos torrentes verticales caerán irremisiblemente sin que lo impida nada. Te escucho, luego escribo. Cero racionalizaciones privadas e insolicitadas que ignorarás de todas maneras, así que escribo lo que quieras. ¿Qué si me interesa saber cuánto durarás? Son respuestas que ignoras… que no sabes… que nunca sabrás. Satisface mis dedos rozar con sus yemas las impresiones de tus secuelas después de tanta espera. Levantas el dique conocido, ese que aislará el pasado, las tareas pendientes, las faenas permanentes, y el incierto futuro que ve derrumbados sus planes se posterga en la mente. Quedamos solos tú y yo como tantas otras veces, solos los dos. Tú dictas y yo escribo. ¿Una pregunta más?, ¿qué si pienso que eres parte de mi destino?, pues te contesto, sí, siempre estoy a gusto contigo.