martes, 30 de enero de 2018
Todo es filosofía.
domingo, 28 de enero de 2018
Ni bien ni mal.
sábado, 13 de enero de 2018
Limones de alacena
lunes, 8 de enero de 2018
Te invito a regalar vida.
sábado, 6 de enero de 2018
El niño que no creía en Reyes Magos. (Microcuento)
Los tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar, llegaron en sus camellos a la casa de un niño que se había portado medianamente bien durante el año pasado. Le llevaban un trencito de madera y un camión de bomberos de los que se manejan a control remoto. Debajo del árbol de navidad encontraron un sobre cerrado dirigido a ellos y dentro del sobre hallaron una nota escrita a mano que decía: "Queridos papá y mamá, ya tengo nueve años de edad y no creo en los Reyes Magos. Sé que son ustedes quienes me compran mis juguetes y regalos, así que por favor les pido que me dejen un trencito de madera y un camión de bomberos a control remoto. Los quiero mucho, su hijo". Melchor, Gaspar y Baltasar se pusieron muy tristes porque aquel niñito no creía en ellos y, luego de revisar el código de los Reyes Magos, comprobaron que les estaba prohibido dejarle regalos a los niños que ya no creían en ellos. Fue así como salieron de aquella casa sin dejar juguetes y nunca más volvieron por ahí.
Moraleja: si no te dejaron los reyes, seguramente hace rato dejaste de creer en ellos.
domingo, 26 de noviembre de 2017
El examen de la vida.
jueves, 9 de noviembre de 2017
Soy porque estoy.
Soy, porque estoy, no porque pienso sino porque existo. Aún si no pensara "sería", porque estoy y seguiré estando sin que tenga que ver con que yo quiera ser ni con que yo quiera estar, entonces ser lo que soy me hace ser. El ser es, porque está, si no estuviera no fuera, pero es. Soy lo que eres y soy lo que no eres, entonces, soy lo que soy y soy lo que no soy, por consiguiente, solamente soy. En ese sentido, soy todo y bajo ningún concepto puedo ser nada, porque aún la nada está contenida en el todo y soy el todo, lo cual quiere decir que todo está en mí y yo en el todo.
domingo, 5 de noviembre de 2017
Que lo diga mi pluma
Si decirlo no ha sido suficiente y mis palabras sinceras no recitan amores en las neuronas de tu mente que luce indiferente ante insinuaciones tan sugerentes, déjame mirarte de frente y plasmar en papel las inspiraciones nacientes de tu hermoso perfil sonriente que me hacen fiel creyente de tus primores que viven latentes en cada pensamiento que tengo de repente y luego silente se pierde entre la gente.
Que lo diga entonces mi pluma que sabe como ninguna de los desvelos amparados por la luna, acompañados de poemas mecidos en la cuna destinada a la fortuna de mecer una por una las prosas que desde mi corazón han nacido tan oportunas.
Que son mis poemas, reflejos de mis emociones, los que albergan las grandes pasiones que unen nuestros corazones que Dios ha colmado de dones que se transforman en canciones.
Si decirlo no ha sido suficiente y las palabras se confunden en la espuma propia de tu dulzura… ¡que lo diga mi pluma!