sábado, 14 de febrero de 2015

Amor que vale más.

Si es tan caro tu amor, si es tan valioso, si es que adquirirlo nunca he debido soñar…

Confesaré a los cielos que te amo, que respondan "amor" sin preguntar.

Que te quiero y lo disfruto sin pensarlo.

Sin nada concluir… Sin filosofar.

Que no hay ciencia que resista tus encantos ni inteligencia que en ti pueda navegar.

Desconocido mar, ¡aquí me tienes! De tus aguas mi alma he de inundar.

Que no es amor aquello que se tiene ni desamor lo que no se ha de olvidar.

Ha de ser libre el amor, como es el mío. Este que por ti siento y me ilusiona.

Que amar de un solo lado no es pecado, que un gran amor se vive o se abandona.

Si un día llega el amor.

Si un día a mí llegara y se presenta: "Hola, soy yo, el amor desconocido",

No haré preguntas ni esperaré respuestas ni contaré al amor lo que he vivido.

Seré amnésico al amor que ya viví, diré que no recuerdo, que eso ya lo olvidé.

Y si quiere que cuente, abriré mis cuadernos, historias de un nuevo amor escribiré.

Si llegase ese amor y me dijera: "Ven, caminemos en el atardecer…"

Quebraré el compromiso de ese día, Pues ya para el amor lo reservé.

Es una cita hecha anticipadamente, una nota en mi agenda que nadie ha de borrar,

es el espacio del amor que siempre llega… y si se marcha, un nuevo  amor un día ha de llegar.

lunes, 9 de febrero de 2015

Un amor indescriptiblemente fiel.



Un amor indescriptiblemente fiel.
Una fiesta de bienvenida quizás no habría sido tan perfectamente completa como la cálida recepción que ella me daba. Se mostraba complaciente, recorría mis piernas, mis brazos, mi pecho, mi espalda… recorría todo lo que yo le daba y aún lo que le negaba ella lo tomaba y sin permiso se adueñaba. No hubo reproches de su parte, ningún tipo de reclamo por los años de ausencia. Parecía estar segura de que el único que había perdido algo durante todo ese tiempo era yo y, por más que intenté refutar esos pensamientos, no encontré suficientes argumentos para siquiera causar una pequeña raspadura en la muralla donde luce imponente la sentencia con que ella marca la vida mía: “Soy y seré para siempre tu preferida”. Asirme del orgullo con que he ganado tantas batallas carecía de sentido, negar que ella significa la prueba viviente de que un hombre como yo también puede ser completamente fiel, a pesar de sus propias convicciones, más que una muestra de innegable valentía, pondría en evidencia lo vulnerable de mis razonamientos ante su presencia en mi existencia. Sí, lo admito. Durante diez años intenté ignorarla, material y mentalmente intenté ignorarla. Eludía a menudo el tocar la pelota que ella y yo compartimos en nuestros juegos, para no pensar en aquellas madrugadas en que me desvestía presuroso con la impaciencia de ser parte de ella, cuando vivía con y por ella, cuando sentía que la vida nacía en ella cada día y que ella era mía… enteramente mía. Evité, durante tantos años, los recuerdos de las noches en las cuales me alejaba de su lado, contemplando a lo lejos como se apagaban las luces que la iluminaban, aunque pocas veces me preguntaba si mis partidas le importaban. Evoqué sin querer aquellas tardes en que tanta gente atestiguaba mi entrega desmedida a la pasión que ella hacía desbordar en mi fisionomía… una intimidad invadida por conocidos y extraños que contaban con nuestro mutuo consentimiento y, se hacían tan partícipes de nuestra relación, que en incontables ocasiones manifestaban sus pareceres para aconsejarme acerca de cómo ellos entendían que yo debía tratarla. Tantas veces me obligó la diplomacia a agradecerles los consejos, otras veces fueron recibidos con entusiasmo, pues comprendía que aquellas palabras eran sinceras, francas y sinceras, que su contenido estaba cargado de buenos deseos hacia mi relación con ella y merecía la pena que las tomara en cuenta. Pero, nadie sabía en realidad lo que nos ataba, nadie supo nunca lo que por ella sentía, nadie sabía que ella significa tanto y tanto para la vida mía. Por eso celebraba la tímida sonrisa que provocaba en mi rostro su bienvenida, su cálida bienvenida, que me transportaba de nuevo al nerviosismo inusitado de los albores de nuestra relación. Los días incipientes de mi amor por ella, cuando me preguntaba si aquello duraría mucho tiempo o sería sólo un ave pasajera con la que jugaría algunos días y luego la dejaría allí, echada a un lado y olvidada, renacían en mi mente. Tuve que decidir, en los días de mi adolescencia, entre ella y el béisbol, no podía dividirme por más tiempo entre los dos, ella reclamaba toda mi energía y me ofrecía a cambio la satisfacción de hacerme sentir la plenitud de poseer lo abstracto, de ser dueño de lo intangible y propietario de lo que es imposible plasmar con palabras… un amor indescriptiblemente fiel. Gracias a Dios que en aquellos días mi padre no hizo comentario alguno acerca de los “clavos”, marca “Puma”, que me había comprado y que solamente usé por dos o tres meses antes de dejarlos tirados en una esquina del clóset, cuando decidí vivir por y para ella. Vendí mi guante, regalé mi guantilla, corté los pantalones del uniforme para hacerme unos “shorts” con los cuales ejercitarme en mi hogar y… adiós béisbol. Tenía un nuevo amor, que ya no era tan nuevo, pero, que se renovaba cada día y ese simple detalle me estremecía. Fueron veintiséis años de amores los que tuvimos, tiempo en el cual aprendí a entenderla como no he podido hacerlo con ninguna mujer. Dos o tres veces me alejé por días, meses o hasta algunos años, pero nunca la olvidé, la tuve presente en todo lo que hacía y siempre pensaba en prepararme para cuando la tuviera de nuevo llenando mis días. Esa mañana, cuando regresaba a su lado después de una década de descuidarla, de visitarla apenas unas tres o cuatro veces y marcharme sin darle esperanzas ni explicaciones, volvía a buscarla sin saber cómo me recibiría. Cada paso con que me acercaba era una gota más que rebozaba el cúmulo de emociones que aquel encuentro representaba en mi hoja de vida. Llegué a su lado, me quité la ropa y sólo conservé el traje de baño que en mi casa me había puesto, como una forma de presagiar lo afable de aquel recibimiento. Caminé hacia su orilla desde la cual salté a sus profundidades, la sentí un poco fría, pensé que era lo normal en enero y, a las primeras brazadas, comprobé con complacencia que ella me correspondía, que en ella me deslizaba con tanta facilidad como siempre lo hacía y que sí, ella sería para siempre la prueba más fehaciente de mi fidelidad al amor que guardo en mi interior, pero, que puede ser visto por todos. Ella es parte inherente de mí, he comprobado lo que siempre sabía, soy y siempre seré fiel a una de las relaciones más sólidas y duraderas que ha conocido la vida mía… mi fiel amor a la natación en el agua de la piscina.






jueves, 30 de octubre de 2014

Corazón, por favor...

Corazón, por favor, quiero que esta noche seas Cirano en mi jardín.
Que susurres a mi oído dulces versos de amor para que yo los declame.
Que me hagas sentir poeta como tantas otras veces lo has logrado.
Es tu voz dulce consuelo si estoy triste… retoño de rosas si estoy enamorado.
Corazón, por favor, no me reproches esta noche, no traigas a mi mente inspiraciones de amores pasados que me hagan cuestionar el destino de los suspiros que me has regalado.
Tan sólo permite que destile tu dulzura con premura, llena mis venas, mis arterias con pasión y ternura.
Que anhelo sentirme hidalgo caballero que camina sin rumbo escoltado de su escudero… que me aferro a la idea de que seas mi pegaso y sobre ti remontarme hacia los cielos.
Dime si es locura lo que pido, dime si es insensato lo que quiero. Pero dame otra vez las llaves que abren las puertas del mundo entero.
Que cada uno de tus latidos sea un géiser creativo donde reposen mis sentidos. Que esperen , que no intervengan, que me dejen a solas contigo.
Esta noche corazón, por favor, descubramos nuevos caminos.

Soy tu primer poema.

Soy el color que suspira pretendiendo posarse en tus pupilas.
El aroma de rosas que sueña con vivir en tu nariz.
Soy el aire que esfuma tus transpiraciones, la música que danza con tus emociones… soy almíbar que anhela endulzar tu paladar.
Soy tus cinco sentidos, aunque creas no haberme conocido. En el viento, en la tierra, en el agua, en el fuego, en el frío, en el calor me has percibido.
Porque tu ser a mí me ha creado, porque tu vida me ha engendrado… soy todo lo que soy porque existes dentro de mi interior y sin ti nada soy.
Acabo de nacer y ya te extraño, porque sé que no viviré sin ti.
Seré testigo de tus risas… bálsamo que alivie tus penas.
Soy tu primer poema.

viernes, 21 de febrero de 2014

Ismael De La Cruz (Autobiografía).


Nací en Santo Domingo, D. N., ciudad Primada de América, capital de la República Dominicana. ¡Soy orgullosamente dominicano!  


Formación académica. 

Estudié toda mi infancia, hasta el segundo de bachillerato, en el     colegio Nuestra Señora de Fátima. Terminé los estudios secundarios en  el Liceo Enrique Jiménez Moya, donde fui presidente del comité de Actos, tanto en 3º como en 4º de bachillerato. Obtuve el título de Licenciado en  Leyes (Cum laude), en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA- recinto Santo Domingo de Guzmán). Recibí el título de "Psicólogo clínico" (Summa cum laude), en la Universidad UTE de Santo Domingo, siendo reconocido por alcanzar la más alta calificación entre los psicólogos de mi promoción.   
Desde el 2001 poseo el carnet que me acredita como “Locutor de medios audiovisuales”, expedido por la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía de la República Dominicana. Cursé el diplomado de "Producción de televisión" en la planta televisora Antena Latina, en Santo Domingo, habiendo participado en diversos otros cursos y diplomados  en el área jurídica, psicológica y  deportiva.
                               


Vida deportiva.

He pertenecido a varias entidades deportivas: jugué al béisbol con la Liga Capejón Díaz; Ajedrez en el Club Los Cachorros; baloncesto con los clubes "Enrique Jiménez Moya" y "Orlando Martínez"; rugby con los "Diablillos de Charlie"; natación con los "Calamares de Santo Domingo"; y Polo Acuático con la Escuela Nacional de Polo Acuático, los "Marlins del Club Arroyo Hondo" y con el "Terrier Waterpolo Club" en la ciudad de Nueva York. Al waterpolo o polo acuático he dedicado la mayor parte de mi vida deportiva: fui Preselección Nacional para los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe (Santiago86); Selección Nacional para los Campeonatos Centroamericanos juveniles (Ponce 87); Selección Estatal de Nueva York para los Junior National Championships (Fort Lauderdale 89); y Selección Metropolitana de New York para los Empire State Games (Albany 91). Participé en múltiples torneos nacionales e internacionales en: Antillas Holandesas, Puerto Rico, Santo Domingo, Venezuela, Nueva York, La Florida, y en varias otras ciudades de los Estados Unidos. También fui el Presidente de esta disciplina en la República Dominicana (2004-2006).

                                     Arte y medios audiovisuales.

He escrito poemas y canciones toda mi vida, desde que era un niño de cinco años de edad. Primero escribía inspirado en mi madre, luego en mi patria, en Dios, y ya en la adolescencia comencé a escribir al amor de mujer.
Fue en mi colegio donde canté por primera vez en una tarima y  donde aprendí a declamar poesía. Canté algunos años en el coro de la iglesia Católica "Cristo del Perdón", y formé parte de su grupo de teatro. En el liceo tuve la oportunidad de seguir aprendiendo actuación y montar obras de teatro bajo la dirección del Profesor Kénnedy Holguín Veras. En ese periodo protagonicé las piezas teatrales: “Canillita”, de Florencio Sánchez; “Ruinas”, de Salomé Ureña (poema dramatizado); y el musical “Areíto”, de Kénnedy Holguín Veras. En esa misma época estudié teatro en la Escuela Nacional de Arte Dramático, en el Palacio de las Bellas Artes de Santo Domingo.  
De adolescente formé el grupo “Los Angelitos” con mis más cercanos amigos de la época. Años más tarde, junto a otros amigos, formábamos la agrupación merenguera "Los Hijos de María", con quienes grabé el álbum "Los Millonarios".
En el año 2003 participé en la película "Perico Ripiao", del cineasta dominicano Ángel Muñiz.  Entre el 2005 y el 2006 tuve a mi cargo la producción y conducción del programa "Mundo Diferente," a través de Radio Cristal.
En el año 2007 publiqué mi libro: "El Amor es un Juego… de Béisbol", la historia de un joven beisbolista que tiene una relación de amor prohibida. Además va escoltada por: "El Amor del Desamor", una recopilación de poemas y canciones de mi autoría.  “Ismael… Una vez más” es el título de  la producción compuesta de baladas, pop y rock que lancé en el año 2014. Todos temas inéditos de mi autoría. 
Entre 2014 y 2015 participé como coconductor del programa televisivo "Acción Inmediata", producido y conducido por el Dr. Miguel Aristy Rodríguez.  Actualmente, estoy preparando el lanzamiento de mi nueva producción merenguera en la que cada tema (arreglo, letra e interpretación) es de mi autoría. Cuento con la ayuda de Dios para que este proyecto sea del total agrado del público.

                                                                      Influencia musical.

Soy merenguero de corazón, cuerpo y alma. También canto baladas, boleros, salsa, pop y rock. Escucho la música de muchísimos artistas, mas, aquí comparto algunos de mis preferidos.
Merengue: Johnny Ventura, Ramón Orlando Valoy, Fernando Villalona, Wilfrido Vargas, Los Hermanos Rosario, Toño Rosario, Carlos David, Peter Cruz y Ray Polanco.
Anglosajona: Michael Jackson, Sting, Pet Shop Boys, Rick Astley, A-HA, When in Rome, y Billy Joel.
Salsa: Ismael Rivera, Rubén Blades, Frankie Ruiz, Willie Colón, José Alberto “el Canario”, Raulín Rosendo, Rey Reyes, El Gran Combo de Puerto Rico, Héctor Lavoe y Celia Cruz.
Baladas: Emmanuel, Ánthony Ríos, Fausto Rey, Danny Daniel, Braulio, José Luis Rodríguez, José José, Raphael de España, Camilo Sesto y algunos más.


Sello disquero
: Bartis Productions. Teléfono: (809) 218-1010.

jueves, 20 de febrero de 2014

Ismael... Una vez más.

La producción musical: “Ismael… Una vez más”, contiene 11 temas inéditos, todos de mi autoría, en los géneros de: baladas, pop, rock y Freestyle. Sweetheart tonight: Balada en inglés y español al estilo de los años sesenta. Habla del amor que se extraña en la distancia y anhela que el tiempo los vuelva a reunir. Driving me crazy: Ritmo y movimiento que imprime acción al romance que busca evadir los celos e inseguridades de una pareja que contagia de locura su relación amorosa. Corazón de hielo y fuego: Promesa de amor apasionada, inspirada en las féminas que aseguran no volverán a enamorarse, pero que olvidan dicha promesa cuando encuentran a la persona ideal que las hace volver a soñar. Quiero a Laura: La determinación de salir en busca de la dueña de unos sentimientos que nadie comprende y son tildados de locura. Que viva el amor: Una manera suave y sutil de expresar la importancia de la comunicación en las relaciones amorosas para que la vida en pareja sea siempre dulce y armoniosa. Una vez más: Los suspiros de un poeta que ha extraviado su inspiración y la busca, la llama y la sueña… todo en una sola canción. Todo tiene su final: El despertar del sueño de un amor que pretendía ser eterno pero que se ha desvanecido con el tiempo. Rosa rota: Una semilla de amor que no llegó a convertirse en jardín, una rosa desprendida… descuidada, que se pierde en la nada. Far from each other: Un distanciamiento pasajero que duele pero retiene la esperanza de que el tiempo transcurra rápido y todo regrese a la normalidad. Volviéndome loco: el espejo de “Driving me crazy”, traducida al español. Separados: la versión en castellano de “Far from each other”. Gracias a Dios, el Padre Celestial, quien permitió que concluyéramos este trabajo con la misma dedicación y amor que iniciamos hace más de dos años. Gracias Señor por este maravilloso equipo que pusiste a mi lado. Ismael De La Cruz: Cantante, compositor, Productor general; Ysaac Guzmán: arreglista, piano, director de grabación; Teófilo Familia: arreglista, guitarra; Rúbert Paniagua: coro; Násser Issa: violín; Edel Ramos: bajo; Johnny Cavero: batería, efectos de sonido; Israel Amarante: Batería (C y F); Vicente Pelechano: Mezcla, masterización, y asesor general. Gracias a todos mis amigos que de una u otra forma me han apoyado en esta travesía ¡Qué bueno que Dios los puso en mi vida! Les estaré eternamente agradecido. Aquí están mis canciones, espero en Dios que todos puedan sentir el amor y la energía que dediqué en cada instante de esta hermosa aventura musical. Bendiciones. Ismael De La Cruz.

jueves, 23 de enero de 2014

Sweetheart Tonight. Ismael De La Cruz.

Sweetheart tonight I feel so sad and lonely. I’m not with you, believe me I am so sorry I made a nistake… Now I have to pay for it. How can I ever thank you for what you have been to me? I promise you it will never happens again. Dulce corazón me siento solo y triste. lamento saber que de mí te fuiste. Cometí un error… tengo que pagarlo. Lo que me has dado a mí… Nunca podré olvidarlo. Te prometí que no pasaría otra vez. Sweetheart tonight I miss you more than ever. I’m thinking about you and asking myself: How are you now that we are not together?Are you Missing me or did you just forget about me? Soon we will be so happy together as yesterday. Dulce corazón te extraño como nunca. Pienso en ti y me hago mil preguntas. ¿Cómo estarás cuando no estoy contigo? ¿Me extrañas como yo o me echas al olvido? Pronto estaré contigo como ayer. Soon we’ll be so happy together as yesterday. Escucha la canción pulsando: Sweetheart Tonight.